Cerca de Saintes, a pocos kilómetros de la vía verde, nuestra casa de huéspedes es el lugar perfecto para los amantes del ciclismo que buscan una estancia tranquila. A su llegada, una vez que sus bicicletas estén guardadas de forma segura para pasar la noche (con las baterías recargadas), todos podrán relajarse, disfrutar de una comida, charlar, jugar, escuchar música y, finalmente, descansar en una habitación preparada con sencillez y esmero. Algunos se entretendrán junto a nuestras mesas de billar, mientras que otros pasearán y charlarán a la sombra de los árboles frutales. Los amantes de la buena comida pueden preparar su propio picnic y, previa reserva, podemos preparar una tabla de embutidos o una pizza para la cena. Nuestra antigua casa de campo, con su hermosa mampostería, su autenticidad y su ambiente discreto, sin duda le sorprenderá, garantizándole una estancia encantadora en Charente-Maritime.