El Campanario de la Duquesa: una parada encantadora en plena naturaleza. Este antiguo edificio de piedra, ubicado en las antiguas caballerizas del Castillo de Bonnelles, le da la bienvenida a un entorno tranquilo y verde, ideal para una parada durante su ruta en bicicleta por el Valle de Chevreuse. El hotel combina el encanto del viejo mundo con el confort moderno: habitaciones cálidas y bien equipadas, ropa de cama de calidad, un desayuno casero preparado con productos locales y un jardín frondoso donde relajarse después de su paseo. El ambiente es íntimo, elegante e ideal para descansar. Diseñado pensando en los ciclistas, el hotel ofrece almacenamiento seguro para bicicletas, estaciones de carga y servicios adaptados a sus necesidades. Tanto si realiza una ruta de larga distancia como una escapada corta, el Campanario de la Duquesa es un lugar auténtico, cómodo y acogedor para hacer una parada.