Ubicada en un encantador pueblo de piedra y agua, le damos la bienvenida a nuestra casa del siglo XVIII, donde podrá disfrutar de dos habitaciones amplias y tranquilas con capacidad para entre dos y cinco personas. Nuestras habitaciones, con aire acondicionado, disponen de baño privado con ducha a ras de suelo y aseo independiente. Además, ofrecen acceso directo a nuestro parque arbolado de una hectárea, ideal para relajarse. El desayuno, que incluye mermeladas caseras elaboradas con fruta de nuestro huerto y deliciosos pasteles, se sirve en nuestro comedor o en la terraza.