Una parada ideal para ciclistas, esta encantadora casa rural, un antiguo redil de piedra reconvertido, se encuentra directamente en la ruta ciclista "Côte d'Or a lo largo del Sena". Tras un día de ciclismo, podrá disfrutar de un lugar tranquilo, cómodo y seguro para relajarse en completa serenidad. Los 2000 m² de terreno totalmente vallado ofrecen un entorno apacible y práctico para una auténtica escapada a la naturaleza. El alojamiento incluye una cocina totalmente equipada, un comedor, una estufa de pellets, internet de fibra óptica, un aseo y un luminoso dormitorio en la planta superior con una cama doble y una cama supletoria. Tiene capacidad para hasta 3 personas, y ocasionalmente para 4. Aquí podrá recargar energías y desconectar. Senderismo, bosques, fauna salvaje, paisajes abiertos y tranquilidad completan esta parada para ciclistas. Disfrutará de un alojamiento cálido y funcional, así como de la proximidad de un restaurante en el pueblo para saborear las especialidades locales sin complicaciones. Tanto si está de paso como si se queda más tiempo, todo está preparado para una escapada revitalizante.